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Portada Un mundo global Un mundo global Entrevistamos a Hugo Huberman: "creo que hay algunos patrones que pueden tomarse como miradas de los hombres en América Latina".
Entrevistamos a Hugo Huberman: "creo que hay algunos patrones que pueden tomarse como miradas de los hombres en América Latina". PDF Imprimir E-mail
Escrito por Juanjo Compairé   



Hugo Huberman es educador y psicólogo social, con Maestría en Orientación Familiar. Coordinador de la Campaña Lazo Blanco de Argentina.

Miembro del Comité Latinoamericano de la Alianza Men Engage.

Co-autor, con Luciana Trufo, del manual Masculinidades Plurales. Reflexionar en clave de Género, editado por PNUD Argentina, Campaña Lazo Blanco de Argentina y Uruguay y Asociación Civil Trama.

Co-autor, con Luciana Trufo, de Modelo para Armar. Manual de Masculinidades y Juventudes, editado por ONU Mujeres Argentina, Campaña Únete, Campaña Lazo Blanco de Argentina y Uruguay y Asociación Civil Trama. Jurado Invitado por la Academia Mexicana de Estudios de Género de los Hombres (AMEGH) en el libro colectivo Los hombres en México: veredas recorridas y por andar. Una mirada a los estudios de género de los hombres, las masculinidades.

Ha dictado capacitaciones para ONU-Mujeres, PNUD y ACNUR Argentina. Es director del Instituto de Género Josep Vicent Marqués en Buenos Aires (Argentina). Coordinador de la plataforma virtual de MASALIANZAFEM, focalizada en la Formación Académica en Género. Titular de cátedra en el Titulado en Género de la Universidad de Villa María -Asociación Vínculos en Red-. Titular de la cátedra Masculinidades, curso sobre Violencia de Género, del Instituto de Cultura Jurídica de la Universidad de La Plata. Ha realizado formación e intervenciones de campo en Chile, Bolivia, Ecuador, México, España, Italia, Suecia, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá y Paraguay.

- Tú has recorrido toda América Latina y también Europa. Hablemos ahora de América Latina: ¿Cómo ves la evolución de los hombres en América Latina en este momento en las diversos países donde tú has recorrido? No hablamos ahora de momento de los hombres organizados ni de los hombres igualitarios que pueda haber. Tú has estudiado, por ejemplo, los hombres mexicanos. En México se está viviendo una situación muy dura en violencia. ¿No? Podemos empezar si te parece por ahí. Pero también podríamos hablar de El Salvador, en América Central, en Argentina, en Chile. En fin, empezamos por donde tú te parezca.

Yo creo que hay algunos patrones que pueden tomarse como miradas de los hombres en América Latina.

Primero yo creo que los hombres en América Latina están bastante inmersos dentro de los estereotipos y dentro de la cultura patriarcal. Vemos muy pocos hombres que están generando procesos propios, pensando desde una mirada contemporánea en su ser hombres. Vemos muy pocos espacios de reflexión. Y seguimos teniendo situaciones muy complejas con hombres que están metidos para adentro, que no cuentan nada sobre su vida, que tienen poco discurso y pocos recursos para llevarla adelante y esto genera, en realidad, hombres bastante mutilados, hombres bastante segmentados en sus condiciones humanas.

- Y también hombres violentos, ¿no? Porque hay un fenómeno de violencia en México por ejemplo y en América Central.

Sí, necesariamente una cosa lleva a la otra. O sea, cuando hay hombres fragmentados o alienados [1] al sistema, es que estamos en presencia de hombres que pueden ejercer violencias. Físicas o no, pero violencias al fin.

- ¿Tú tienes conocimiento de experiencias de esta socialización masculina, como en las bandas, las “barras” como se llaman en diferentes países, en que se socializan mucho alrededor de la violencia? Una violencia que es interior pero también es exterior. ¿Hay experiencias de que esto se puede cambiar, esto se puede transformar, convertir los lugares y los espacios de socialización masculina? Por ejemplo, alrededor del deporte del fútbol por poner un ejemplo; o del narcotráfico, que es otro caso muy diferente. ¿Se puede esto revertir? ¿Qué experiencias tenemos en este momento que nos puedan servir?

Mira, nosotros hemos hecho algunas experiencias. Yo valoro muchísimo el trabajo del colectivo “Hombres y Masculinidades” de Colombia[2], que trabajan mucho con jóvenes. Nosotros aquí [en Argentina] tenemos redes juveniles que están bajo la órbita del Lazo Blanco y empezamos un programa. El otro día me mandaste un mensaje sobre deportes por la equidad en la provincia de Córdoba, una provincia central de nuestro país.

¿Cuál es la idea? En el programa es trabajar con los jóvenes, con sus preparadores físicos, con sus directores técnicos, con las comisiones de los clubes de futból en la idea de que el deporte no puede ser un destino. ¿Qué quiere decir? Que no hay deporte para mujeres ni deporte para varones, sino que el deporte es un bien social que debe ser abierto para hombres y mujeres. Tenemos un grave problema especialmente en Argentina, Uruguay, Brasil… En Colombia está menos arraigado, pero la cuestión es que el proceso de socialización de los jóvenes masculinos incluye el fútbol. El fútbol es una forma de socialización muy específica y muy vinculada a un modelo altamente competitivo, de riesgo y dirigido a convertirse en una persona de éxito o de logros, en función de lo que logras en el fútbol. Pero claro, los mismos chicos con los que trabajamos en Córdoba con una cuarta división (dieciséis y diecisiete años), cuando les preguntas: “¿qué quieres en la vida?” te contestan: “éxito y logros a través del futbol”. Esto está sustentado por una comunidad y por una familia que sólo sienten que, a través del fútbol, pueden ser alguien.

El fútbol es una forma de socialización muy específica y muy vinculada a un modelo altamente competitivo, de riesgo y dirigido a convertirse en una persona de éxito.
 

 Una de las cuestiones que trabajamos con los entrenadores es si vamos a socializar en el futbol o a la persona en sociedad. Es decir, qué tipo de personas estamos buscando que juegan al futbol. Si buscamos un futbolista o una buena persona, que de alguna manera son dos cosas diferentes.

Hasta hemos inventado, igual que en Brasil, un tipo especial de mujeres que se llaman “las botineras” que son mujeres que van a los bailables, a donde se baila, cuando aparece un equipo de futbol. Y de alguna manera generan un sistema de atracción femenina en función de este tipo de mujeres. Es compleja la situación, porque los chicos desde las divisiones inferiores participan en estos procesos y son de alguna manera guiados hacia una masculinidad única, heterosexual, altamente vinculada a una sexualidad sólo genital y penetrativa.

Hay una cantidad de casos que conocemos que son como bombas de tiempo. Eso sí, mucho después nos los encontramos en la cárcel. Yo he trabajado en la cárcel de Olmos que está en la provincia de Buenos Aires y en las cárceles más populosas.

Los chicos son de alguna manera guiados hacia una masculinidad única; son como bombas de tiempo.
 

He trabajado adentro de un programa que se llama “Adultos-Jóvenes”, de adultos de 19 años a 25 años. El 80% de la población carcelaria jugó en las divisiones inferiores de algún club importante. Y esto muestra: ahí están los que nos llegan. Ahí está el descarte que produce este modelo. Porque, frente a que no llegan, van generando un subsistema de vida marginal, de vida de delito y todo lo demás. Entonces están los que llegan, que son muy pocos, contados con los dedos y los que no llegan, que son la mayoría, que después los encuentras en la cárcel.

- Tú conoces que hay por ejemplo en Cuba unas experiencias en vía entre trabajo con jóvenes. Julio César González Pagés. ¿Tenéis algún tipo de relación con la red iberoamericana y africana de Masculinidades[3]?

Es fantástico. De vez en cuando hablo con Julio César. No he ido a Cuba. De vez en cuando tenemos charlas. Ellos fueron pioneros en largar la campaña de juventudes “el valiente no es violento” del Secretario General de Naciones Unidas. Creo que Cuba también es un hueso duro de roer, no es fácil. En Cuba tenemos el tema del turismo sexual, muy claramente tomado. Y tenemos el tema de la necesidad de muchos jóvenes. Cuando hay un Congreso de ambos sexos, su intención es irse de Cuba. Entonces, buscan quien los saque de Cuba. O sea, Cuba tiene una situación muy especial con respecto a lo masculino y a lo femenino. Especialmente la gente joven, ya que muchos quieren irse de Cuba y utilizan el enganche con alguien del sexo opuesto o no, como salida de Cuba.

Lo que te nombraba es el trabajo de Javier Omar en “Hombres y Masculinidades”[4], que es un trabajo muy interesante con jóvenes que han sido movilizadas/os de sus comunidades. En Colombia hay un fenómeno muy grande de desplazamientos, de comunidades enteras. Él hizo un trabajo muy serio de reflexión y de trabajo corporal con los jóvenes, muy interesante, que yo conozco bastante. Un trabajo muy bello, de cuerpos pintados. Trabajan con los cuerpos, mucho. Y es muy interesante el planteo y están trabajando fuertemente. Creo que son de los grupos de mayor producción conceptual y teórica dentro de América Latina y por otro lado de mayor entrada al mundo intercultural y de pluralidades étnicas y sexuales.

En Colombia Javier Omar hizo un trabajo muy serio de reflexión y de trabajo corporal con los jóvenes, muy interesante. Un trabajo muy bello, de cuerpos pintados.
 

- Muy bien. ¿Tienes relación con todo el trabajo de la Escuela Equinoccio[5], que va en otra línea?

Equinoccio para mí es como mi familia. He sido formado y educado por ellos, Larry Madrigal Rojo, Walberto Tejeda, Rutilio Delgado. Tengo un gran cariño por los ellxs y creo que el trabajo que hacen es fantástico. Es un trabajo muy de artesanos. No es un trabajo masivo, es un trabajo de pie con pie, pero con ideas muy precisas. Y han formado, en casi todo Latinoamérica, muchos representantes del Equinoccio. Creo que el trabajo de ellos es fantástico y aportan mucho. Ellos han bregado en la línea de Patrick Welsh, en la línea de Cantera, que fueron de los primeros grupos que juntaron masculinidades y educación popular. No se le nombra a Patrick Welsh[6], porque a él no le gusta de la manera que sería necesaria. Creo que es una referencia fundamental en el trabajo en masculinidades y educación popular.

En la Escuela Equinoccio hacen un trabajo de pie con pie, pero con ideas muy precisas, juntando masculinidades y educación popular.
 

- ¿Y la terapia comunitaria[7], que está muy desarrollada en Brasil? Nosotros teníamos aquí a un brasileño, Adriano Beiras, formado en esta terapia y que pretendía introducirla en España. Es una línea de trabajo interesante, ¿no?

Yo creo, Juanjo, que no tenemos que ser ciegos en cuanto a las líneas de trabajo. Porque, además, hay muchas líneas y esto es lo más importante. Es rico, es diverso, no hay un modelo único de intervención con hombres y jóvenes de culturas diversas. Por suerte porque, si no, replicaríamos otro modelo único con otro modelo único y la verdad que sería cambiar de dueño, pero seguir siendo esclavos. Entonces, todos los aportes son bienvenidos, creo que hay mixturas muy interesantes. Creo que lo que estamos buscando es mayor potencia, mayor eficacia, llegar a mayor cantidad de hombres en relación con mujeres, niños y niñas.

No hay un modelo único de intervención con hombres y jóvenes de culturas diversas. Hay mixturas muy interesantes. Lo que estamos buscando es mayor potencia, mayor eficacia, llegar a mayor cantidad de hombres.

- ¿Ves diferencia entre los hombres europeos que tú has visitado (por ejemplo, en el Norte de Europa) y los de América Latina? Aparte de las diferencias culturales evidentes, me refiero a las actitudes vitales. ¿Qué crees que en Europa podríamos aprender de las experiencias latinoamericanas?

Es muy difícil la transferencia porque hay culturas diversas de por medio. En eso estoy convencido, las culturas facilitan y restringen ciertos procesos. Pero yo conozco bien España, conozco bien Italia, conozco Suecia y la verdad es que sí hay diferencias entre las formas de hacerse hombre. España la he conocido hace dos años, cuando la crisis estaba en el apogeo. Estuve en Madrid. Hay gente que está haciendo cosas interesantes en España. Hay un grupo en Madrid que armó el ProCC[8], con trabajo serio de Alfredo Waisblat y Ayelén Cucco.

En España, hay gente haciendo cosas interesantes. Desde el ProCC están trabajando con hombres desocupados.
 

Están trabajando con dos grupos de hombres desocupados. Participé en algunas sesiones. Están trabajando el tema de la masculinidad que ese es un tema creo, que en España se debe tratar: qué hacemos con los hombres desocupados. Que es muy similar a lo que nos pasó aquí [en Argentina] en el 2001 y no hicimos nada. Y es que los que solventaron la crisis fueron las mujeres, su trabajo, armando sus cooperativas, armando sus microemprendimientos. Las mujeres en el 2001 cumplieron un rol fundamental para salir de la crisis en mi país no reconocido.

Creo que en Italia es un poco diferente. También, los hombres están muy arraigados a ciertas tradiciones, a ciertas realidades. Veo poco movimiento. Veo, sí, el trabajo interesante de “Maschile Plurale”[9] y “Amigos de los Hombres” un grupo que, funciona en Torino y otros lugares más. Coordinado por Stefano Ciccone. Leí un libro suyo muy interesante, que se llama “Essere maschi. Tra potere e libertà”[10] (“Ser varones; entre el poder y la libertad”), superinteresante para nuestra formación para el trabajo.

- Yo he intentado traducir este libro y que alguna editorial lo publique porque a mí me gustó muchísimo. Aprendí mucho. Estuve en contacto con Stefano. Precisamente ahora estoy traduciendo una entrevista suya. Porque la tradición y cultura italianas son parecidas a la española. Pero no he conseguido ninguna editorial que lo publique. A ver si entre tú y yo podemos conseguirlo...

Pues la verdad que sería fantástico porque una cosa que tenemos que generar es un mayor contacto entre experiencias y entre escrituras que están validadas mirando el campo de lo popular. Yo creo que la academia ha producido mucho estos últimos años, pero sigo sintiendo que produce desde un lugar de hombres de ojos celestes, hombres de acceso rápido al modelo de éxito y logro. Nos olvidamos en todo eso a quienes trabajamos fuerte con hombres de a pie: con hombres que no llegan a fin de mes, con hombres afro, con hombres gays, con hombres que han tenido otras experiencias. El libro de Stefano lo que me dio fue una apertura muy grande al concepto de incardinamiento del cuerpo. Este concepto de Rossi Braidotti centrado en la encarnación del cuerpo masculino como una vía de apertura hacia nuevas percepciones. La encarnación, como proceso de toma de conciencia corporal, me pareció súper interesante y -¡claro que sí!- lo que podamos hacer para editarlo es bueno porque estamos en un momento clave, Juanjo. Las agencias internacionales presionan para trabajar masculinidades, pues hemos trabajado fuerte junto a ellas.

 
 
Nos olvidamos en todo eso a quienes trabajamos fuerte con hombres de a pie: con hombres que no llegan a fin de mes, con hombres afro, con hombres gays, con hombres que han tenido otras experiencias.
 

 

Yo volví de la India en Noviembre, donde estuve con Heinrich Geldschläge[11], que armó la Asociación Conexus en Barcelona[12] en el encuentro internacional “Justice and Gender” de la Alianza Men Engage [13]. Estaba la directora de ONU Mujeres, la compañera sudafricana. Vi la presión fuerte que están haciendo en África, Asia y en América Latina por supuesto, y en Europa también. Era muy poca la representación de Europa, en la India, en este encuentro de Men Engage. Pero se nota, se percibe la profunda presión que están haciendo para involucrar a hombres jóvenes y niños. Entonces, por un lado, está la presión y por otro lado, los Estados (muchos, que no saben lo que hacer y no se animan a consultar). Hay algunas cuestiones que tienen que ver con las políticas públicas que estan surgiendo, muy pocas. Brasil tiene el primer programa nacional de Salud Masculina, que es algo interesante.

La encarnación, como proceso de toma de conciencia corporal, me pareció superinteresante.
 

Por supuesto, tienen un pico fuerte de apoyo, con el que nosotros estamos un poco en disidencia, el cáncer de próstata. Están haciendo su camino, pero tenemos que pensar la salud masculina desde lugares más cotidianos. El tema de la no dieta, el tema del no al autocuidado, el tema de una consulta a tiempo. Una cantidad de cosas que todos sabemos que impactan en el modelo hegemónico de la salud de los hombres y, por ende, en su convivencia con mujeres, niños y niñas. ¿No? Pero bueno, esta es la realidad. Hay una gran presión, hay poca respuesta de los Estados y en el medio estamos los que, sin la presión y sin los Estados, andamos dando vueltas en América Latina y Europa, intentando apoyar procesos autogestivos en cada comunidad.

Las agencias internacionales presionan para trabajar masculinidades.
 

- Pues mira, sacas el tema de la salud y relacionado con los cuidados, de el cuidado de los demás y con el cuidado de uno mismo. Es un tema que los hombres lo tenemos muy verde todavía. Este es un tema que está en nuestra agenda común, de los hombres por la igualdad de España, pero que no lo hemos desarrollado. Me parece importante recoger tus experiencias en Argentina y en Brasil. Y me parecería interesante como prevención de la violencia, pero también como mejora en la calidad humana de los hombres ¿Cómo podemos hacer, según tu experiencia, para implementar, para incrementar la preocupación, la responsabilización de los hombres en los cuidados? Porque se trata de plantear las cosas en positivo. Más que prevenir la violencia, vinculémonos con nuestro cuerpo y con el cuidado de los cuerpos de los demás.

Por lo menos en América Latina, el hombre es el responsable y el cuidador. Esto es lo que la cultura demanda. Lo concreto es que si no nos cuidamos nosotros, no podemos cuidar a nadie. Y lo segundo es ¿cuidador o protector de quién? Como si las mujeres por definición, necesitaran ser cuidadas o necesitaran ser protegidas. Esto no es así. Las mujeres tienen sus derechos, son totalmente independientes a nuestra protección y cuidados.

Lo concreto es que si no nos cuidamos nosotros, no podemos cuidar a nadie. Y lo segundo es ¿cuidador o protector de quién?  El cuerpo es algo que comunica, me comunica con el mundo.
 

¿Qué nos falta? Nos faltan muchas cosas que, por ejemplo, Erick Pescador plantea en el trabajo con infancia y juventud[14]. Desde muy chicos pueden entender que mi cuerpo es mío. Que mi cuerpo no tiene porqué mirar a otro cuerpo, expoliar a otro cuerpo. Y por otra parte, yo necesito tener mi cuerpo entero. No como herramienta de trabajo, sino como herramienta vital y de comunicación con el mundo. El cuerpo es algo que comunica, me comunica con el mundo. Me hace percibir el mundo porque a través del cuerpo tengo mis sentidos, que me hacen percibir las señales del mundo. Creo que el trabajo de cuidados masculinos está inhibido culturalmente hasta el día de hoy. Un hombre que cuida va a ser llamado “ gobernado”, “gilipollas”, todo lo que ustedes saben. Y un hombre que se descuida va a ser aplaudido. Esto queda claro. De ahí la apertura hacia el tabaco, alcohol, drogas y todo lo demás, que llega hasta manejar [conducir] alcoholizado, drogado, cosa que en América Latina es todo un tema, especialmente en los jóvenes. Tenemos un alto nivel de morbilidad en jóvenes masculinos de quince a veintinueve años, por el tema de líneas callejeras como decías tú, las “barras bravas”. Esto también tiene que ver con cuidados: ¿hasta dónde yo, entre comillas, me juego mi vida o me pongo en situación de riesgo entre hombres que son de diferentes clubes de fútbol, de diferentes barrios o que están peleando? Entonces, hay que potenciar el trabajo con chicos y jóvenes. Yo, con respecto el cuidado de los adultos masculinos, tendría mis serias dudas si podemos cambiar (risas de fondo). No con respecto a jóvenes y niños. Entonces, el tema es potenciar el trabajo con jóvenes y niños, marcar que su cuerpo tiene derechos, diferentes que el de las mujeres pero tiene derechos: al autocuidado, a la información sobre mi sexualidad (que es poca).

 
 
Hay que potenciar el trabajo con chicos y jóvenes. Yo, con respecto el cuidado de los adultos masculinos, tendría mis serias dudas si podemos cambiar.
 

La sexualidad masculina está inhibida por un lado y por el otro super -estimulada. En América Latina todavía cuando en algunos lugares se habla de educación sexual, les dicen a los varones: “ustedes salgan afuera, porque ustedes ya saben esto”, ja, ja. Sabemos muy poco y mal y aprendimos de nuestro grupo de pares, no de la realidad. Busquemos información. No sabemos cómo se produce una polución, no sabemos si masturbarnos o no.

La adquisición del cuerpo propio me permite emocionarme, me permite el conocimiento de mi cuerpo; tener un registro de todas las emociones que porto. Entonces es todo un mismo paquete. Yo no me voy a cuidar si no tengo cuerpo. Los hombres, cuando hablamos del cuerpo, hablamos de el cuerpo, no de mi cuerpo. Las mujeres hablan de mi cuerpo. Ésta es una diferencia importante. Para empezar, plantear el cuerpo como mío, la apropiación muy fuerte del cuerpo.

- Stefano Ciccone, que tú has citado antes, decía que un encuentro heterosexual era el encuentro de un deseo sin cuerpo con un cuerpo sin deseo. Es decir que se ha visto la sexualidad normativa, heterosexual como la relación de un hombre que no siente su cuerpo sino que, en todo caso, su cuerpo es un instrumento, pero sí que siente ese deseo incontrolable que no sabe de dónde le sale. Y el cuerpo de las mujeres sí que se ha visto como un cuerpo a poseer pero sin subjetividad. Entonces, ¿cómo podemos cambiar toda esta concepción de esta sexualidad heterosexual dominante que nos sitúa en una pobreza en las relaciones sexuales, sobre todo a los hombres? Que tenemos una sexualidad bastante... decimos aquí en España “cutre”, poco fina.

 

Sí, sí, sí. Y ahí tienes otro problema que estamos atravesando en América Latina es: de ese tipo de educación sexual pago por sexo hay muy poca distancia, casi ninguna

América Latina está atravesada por las redes de trata, de explotación sexual, muy fuerte, gravísimo, muy grave. Sé que Europa lo tiene también. Pero, para que te hagas una idea, en La República Dominicana de cada dos mujeres, una es esclava sexual. Fuera de la República Dominicana y en mi país, que es un país blanco, porque lo afro fue denegado y hay un genocidio étnico. Lo concreto es que en cada pueblo que voy me encuentro con dominicanas, siendo explotadas en la calle. Esto es muy complejo.

¿Cómo se puede cambiar? Trabajando, trabajando, trabajando y sigo insistiendo en que el trabajo con jóvenes y niños es definitivo. Pero, desde nuestra experiencia, hemos encontrado un grupo etario[15] que se queda indagando en sus masculinidades, que se convierte en activista hasta treinta dos, treinta y tres años. Después, nos encontramos con muchas barreras culturales que tienen que ver con los grupos etáreos Y hemos encontrado por lo menos, en la mayoría de países de América Latina un quiebre entre ese grupo etareo que está en treinta y dos, treinta y tres y los más grandes. Los más grandes no se acercan a repensarse como masculinos, no se enganchan con el tema del activismo de derechos humanos y género. Y bueno, esto forma parte de la falta de espacios intergeneracionales Y por otro lado, es una invitación profunda a trabajar en estas relaciones.


- ¿Vosotros habéis trabajado directamente con clientes o como lo quieras llamar, usuarios o como prostituidores, clientes de la prostitución? ¿Habéis hecho algún trabajo con

ellos? Porqué aquí en España, queríamos ver un poco el ejemplo de Italia dónde hay el proyecto “la ragazza di Benin City”[16], que es un proyecto que se trabaja con

hombres que han estado con prostitutas. Y se reflexiona con ellos sobre su sexualidad. Incluso se hace acciones en la puerta de los burdeles.

Nosotros no específicamente. No tenemos un programa, pero sí tenemos un programa de hombres en CentroamErica “Yo no pago por sexo” que hicieron los compañeros del Instituto Wem[17] de Costa Rica. Surgió de una investigación muy seria que hicieron ellos sobre el modelo cultural del uso [de la prostitución] y del proxeneta.

En el trabajo con jóvenes, les preguntamos si alguna vez han pagado por sexo. Muchos jóvenes nos dicen que sí. Entonces les preguntamos: ¿cuál es la diferencia entre una relación común y una relación donde hay un dinero de por medio? Les preguntamos si tienen diferencias biológicas y si tienen algo de diferente. Nos dicen que no. Y se quedan pensando. Y les preguntamos: ¿cuál es la diferencia? Claro, al tiempo caen en la cuenta de que es el dinero la diferencia. Y ahí donde nos abren la puerta a trabajar con ellos.

- Oye, has hablado mucho de jóvenes y de niños, cosa que es importante y de que había un barrera etaria -has dicho muy claramente- a partir de los treinta y dos y pico de años. Pero por lo menos, aquí en España, nos resulta difícil trabajar con gente mayor. Pero por otro lado, vemos que los comportamientos de los abuelos están empezando a cambiar desde hace unos años en el sentido de que los vemos haciendo con sus nietos lo que como padres no pudieron hacer, o no supieron o no quisieron hacer ¿No? Es decir, que hay una opción allí de trabajo con gente mayor, con hombres mayores en el tema del cuidado que a lo mejor habría que explotar. Nosotros lo planteamos porque lo observamos, pero tampoco hemos dado con la manera de hacerlo.

Yo estoy convencido, Juanjo, de que lo que dices es verdad. Fíjate que, de la producción académica de masculinidades -yo que tengo mucha producción vinculada, muchos compañeros en toda América Latina y en España- sólo conozco tres trabajos sobre vejez o adultos mayores y masculinidades. No estamos trabajando con adultos mayores. No termino de entender porqué. Yo trabajé hace muchos años con adultos mayores desde otro lugar. Es muy interesante el trabajo con adultos mayores. Muy nutriente. Pero bueno, de alguna manera repetimos el modelo social de descarte. Pero sería fantástico que empecemos a trabajar con adultos mayores. Primero y fundamental; porque se les acabaron los estereotipos que les marcaron culturalmente toda la vida . Es decir, ya no hay provisión. Normalmente son ayudados por los hijos en América Latina para poder sobrevivir, la jubilación es muy baja en los países de América Latina. No hay reproducción, no hay la posibilidad de ser protector porque ya están con los cuidados vinculados a su salud. Entonces, sería bueno hablar con estos hombres y trabajar con estos hombres para ver cómo han superado esta situación de haber trabajado toda la vida en función de cumplir el patrón cultural que, hoy, ya no tienen ni pueden. Cómo les va con eso que que se les acabó la chispa, de que se les acabó el patrón cultural y a dónde lo pusieron. Porque queda claro que en algún lado se tienen que asentar y no es muy claro dónde se asientan. Pero lo que dices tú, es fantástico, sería muy bueno trabajar más con adultos mayores. Tendríamos mucha información.

- Bueno, y por último, quería preguntarte sobre el movimiento de hombres por la igualdad en diversos países. Tú estás muy activamente implicado en la campaña del Lazo Blanco. ¿Cómo ves la situación? Además tú acabas de venir de la India, donde se ha hecho una reunión de Men Engage. ¿Cómo ves la organización? O sea, el pequeño grupo de hombres que estamos organizados en asociaciones. ¿Cómo ves en este momento? ¿Lo ves en un momento de crecimiento? ¿Lo ves en una tesitura de dar un paso adelante? ¿Lo ves estancado? ¿Cómo lo ves?

Vale. Yo tengo, Juanjo, en eso algunas diferencias que quiero compartir contigo. Yo no hablaría específicamente de un movimiento de hombres. Yo hablaría de un movimiento de organizaciones sociales, de organizaciones del campo popular y algunas organizaciones gubernamentales que están trabajando con hombres, jóvenes y niños, por la equidad y la no violencia. A veces me preguntan por el movimiento de hombres y yo digo que no existe.

A veces me preguntan por el movimiento de hombres y yo digo que no existe.
 

¿Qué quiere decir? Existen hombres aliados a organizaciones de mujeres, a organizaciones de derechos humanos, a organizaciones de juventud, que están produciendo cambios culturales y políticos en su ser hombres, que nos van a servir a todos. Me parece que tenemos que seguir charlando sobre si realmente hay movimiento de hombres. Yo creo que sí está creciendo. Son datos concretos: En Río, que fue el primer encuentro grande de Men Engage, éramos seiscientos, muchas personas de agencias. En el Segundo de la India hemos sido ahora mil doscientos; muchas organizaciones de las sociedad civil, muchos programas en ejecución de todo tipo con hombres, jóvenes y niños, en Río de Janeiro éramos setenta países, en la India éramos noventa y cuatro países con representación concreta.

Entonces, sí hay un crecimiento debido a dos o tres cosas. Primero, la presión de las agencias internacionales. Segundo, a que hay movimientos y hay desarrollos que están dando ciertos resultados comunitarios. No muy validados, pero sí importantes. Entonces, cuando mezclas una cosa y la otra te da. Nos cuesta mucho -y este es mi deseo- generar facilitadoras/os de procesos concretos. Muchos más. Somos siempre los mismos. Y mi idea es que haya facilitadores/as/xs de todas las edades, de todas las procedencias y de todas las opciones sexuales. O sea, el movimiento de hombres, si existe, que sea amplio en el sentido étnico, en el sentido religioso, en el sentido también de opciones sexuales para que haya más facilitadores de campo, en el campo popular, en el campo donde se cocinan las cuestiones de género más duras que es en la intimidad. Es decir, en lo público seguimos siendo muy educados, en lo público porque, aparte, es que hemos vivido lo público como propio.

Nos cuesta mucho  generar facilitadoras/es de procesos concretos, en el campo popular, en el campo donde se cocinan las cuestiones de género más duras, que es en la intimidad.
 

 Al descartar lo doméstico y al no ser educados en lo doméstico, yo creo que tenemos que ser equitativos e igualitarios en lo doméstico. En lo público....hay tantos compañeros que en lo público funcionan como equitativos y después, cuando se cierra la puerta, se prende la luz, todo cambia. Entonces, son varias variables pero sí creo que estamos en un proceso de ampliación de horizontes de algo importante.

Creo que se está aprendiendo que la idea es atravesar todas las organizaciones posibles con estas miradas. Las fuerzas armadas y de seguridad, la policía, el poder judicial, los sindicatos, que son un núcleo muy duro. Estamos sacando un manual para delegados y delegadas sindicales De hecho, en Argentina ya hicimos un trabajo de masculinidades dentro de los sindicatos. Es muy duro el tema sindical. Sé que en España también. Pero en América Latina también. No se cumple la cuota sindical de mujeres. El cupo sindical en las comisiones directivas no se cumple por más que la ley es clara en Argentina. Pero son núcleos duros que estamos atravesando. Creo que los “blandos” están avanzado entre comillas, pero tenemos núcleos que se han quedado estáticos. Vamos a provocarlos, vamos a provocar a los “duros”.

La idea es atravesar todas las organizaciones posibles con estas miradas. Las fuerzas armadas y de seguridad, la policía, el poder judicial, los sindicatos, ...
 

- ¿Cómo ves -ya, para acabar- la relación con los movimientos feministas por un lado, y por otro lado, con los movimientos LGTBQ? Es decir, nosotros tenemos experiencias de todo tipo en España de buenas relaciones con movimientos feministas y de no tan buenas (en algún momento nos han dado con la puerta en las narices). ¿Cómo ves estas relaciones? Y luego, respecto los movimientos LGTBQ, pues estamos empezando. Por lo menos en España ahora, desde AHIGE vamos a lanzar una carta dirigida a lo que llamamos al resto del movimiento LGTBQ (porque nosotros también nos consideramos de alguna manera parte del movimiento LGTBQ), para intentar tener puentes con ellos. ¿Cómo ves estas relaciones?

Ligada a la pregunta anterior, creo que el mayor desarrollo en América Latina es la confianza que hemos tenido con muchos movimientos de mujeres (que es diverso) en América Latina. Y también con el movimiento LGTBQ. Y también estoy de acuerdo con ustedes en que somos parte del movimiento LGTBQ. No somos hombres sólo heterosexuales, por definición. Sí hay que festejar un logro, que es la confianza, que ha crecido muchísimo. Yo me acuerdo de que cuando fuimos a Río había una desconfianza profunda centrada en el manejo de los fondos; centrada en la competencia por los fondos. Parecía que veníamos por los fondos de mujeres.

El mayor desarrollo en América Latina es la confianza que hemos tenido con muchos movimientos de mujeres y también con el movimiento LGTBQ.
 

Para que te hagas una idea, Lazo Blanco no tiene personalidad jurídica en Argentina, no es una asociación civil. Es una alianza de organizaciones sociales. Cuando vamos a buscar un financiamiento, va a la cabeza una organización de mujeres o de Derechos Humanos. Nosotros no tenemos personalidad jurídica. Hemos logrado una confianza importante trabajando junt@s. Hay muchas organizaciones de mujeres jóvenes que están trabajando con conformación mixta y están trabajando juntos hombres y mujeres en la misma organización. Queda claro que son organizaciones feministas integradas por hombres y mujeres. Y también, con colectivos de LGTBQ también hay hombres y mujeres. Y esto sí es para celebrar, es para marcar un punto y decir: hemos avanzado, en ese espacio sí hemos avanzado mucho, por lo menos en América Latina.

Bueno, muchísimas gracias. No sé si quieres añadir algo para los y las lectoras de la revista.

No. Simplemente un abrazo grande a ti, a mucha gente de España que admiro profundamente y que quiero profundamente. Al Chema [18], a mucha gente que yo quiero mucho y que sé que están buscándole la vuelta a esto. Y sé que están en pleno de una crisis muy grande que los indaga como hombres y como ciudadanos.

- Muy bien, pues muchas gracias, Hugo. Oye, estos materiales que me dices que vais a lanzar. Si nos avisas, por lo menos que han salido para poder acceder a ellos.

Sí, yo te aviso, pero van a estar colgados en la página web de Lazo Blanco van a empezar a circular. Sacamos dos manuales. Uno entró en imprenta ya, de salud y masculinidades[19]. Y el otro, el de delegados y delegadas sindicales, financiado por la OIT[20], que seguramente también la OIT se va a encargar de desparramarlo por todos lados. Pero también yo valoro muchísimo el trabajo de dos años y medio que hicimos con los sindicatos, aquí. Fue muy duro, fue muy esfuerzo pero creo que va a ser un adelanto el que podamos discutir adentro los sindicatos el tema de cómo funcionan las masculinidades sindicales y qué las hace tan cerradas a transformaciones, tan sin mirar a las mujeres como posibles dirigentas sindicales o qué hace que haya tanto impedimento de que las mujeres ocupen espacios de decisión política en los sindicatos.

En este ámbito las relaciones de poder están muy fijas y hacen lo suyo, estragos, entre hombres y mujeres. Tod@s perdemos.


[1]        Josep Vicent Marques tiene editado un texto fabuloso: “Sobre la alienación del Varón“, que recomiendo lean. Un texto fundante. 

[2]        Grupo Hombres y Masculinidades Colombia: Javier Omar Ruiz A. y Carlos Ivan Garcia.

[4]        Ver http://www.hombresymasculinidades.com/


[5]        Escuela Equinoccio Republica de El Salvador 

[6]       Patrick Welsh: Vean, por ejemplo: «Desarrollo comunitario ¿Un activismo de género? La cuestión de las masculinidades». O bien «Los hombres no son de Marte: desaprendiendo el machismo en Nicaragua».  

[7]      La terapia comunitaria integrativa (o integradora) se inició en Brasil, impulsada por Adalberto de Paula Barreto. Actualmente funciona en ese país una asociación, ABRATECOM, asociación brasileña de terapia comunitaria, que coordina la formación de l*s facilitador*s. En España, «Homes Igualitaris (AHIGE Catalunya)» hicimos una presentación de esta terapia, en Barcelona. Vean la información publicada en nuestro blog 


[8]          Centro Marie Lamger Madrid ProCC 

[9]          Ver http://www.maschileplurale.it/

[10]      Stefano Ciccone (2009), Essere maschi. Tra potere e libertà. Torino: Rosenberg and Seiler.

[11]     Heinrich Geldschläger es socio de AHIGE y, como miembro de Conexus, impulsó el Congreso IMPACT en Barcelona en Octubre del 2014, que cerraba el programa DAPHNE III del mismo nombre. Es miembro activo de Men Engage Europa.

[12]       Ver http://www.conexus.cat/

[13]       Ver http://menengage.org/ Tienen la posibilidad de verla en castellano; véanla.

[14]       Erick Pescador, sociólogo, sexólogo y psicoterapeuta, ha trabajado mucho en Espana sobre masculinidades y educacion. Dirección electrónica: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . Desde hace años lleva la web www.masculinidades.com. Dirige el centro CEGM, Centro de estudios en género y masculinidades, en Jérica (Castellón).

[15]       Grupo etario, grupo de edad.

[16]    Progetto la ragazza di Benin City 

[17]       Instituto WEM Alvaro Campos Guadamuz, Jose Manuel Salas http://www.institutowemcr.org/

[18]       José María Espada Calpe. Ver grupo de facebook «Heterodoxia. Comunidad de hombres por la igualdad». También el blog: heterodoxia.wordpress.com

[19]       Manual de salud y masculinidades. 

[20]       OIT, Organización Internacional del Trabajo, dependiente de la ONU y con sede en Ginebra.

 

Revista de prensa

España, país con mayor aceptación de la homosexualidad.
En 2013 el Pew Research Center encuestó a 37.653 personas de 39 países diferentes para analizar los niveles de aceptación de la homosexualidad. 
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Jóvenes pero sobradamente machistas.
Un 24 por ciento de los jóvenes andaluces piensa que el lugar de una mujer está en casa con su familia y el 10 por ciento considera que el hombre debe tomar las decisiones importantes en la pareja,
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El negocio negro de Europa.
El pasado lunes Suecia dejó de ser el único país europeo en el que la prostitución está expresamente prohibida, el parlamento deIrlanda del Norte aprobó una propuesta de ley que criminaliza la compra de sexo en términos parecidos a los de la normativa sueca.
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Casi la mitad de los homosexuales europeos, discriminados en el último año.
Más de una cuarta parte sufrió agresiones o amenazas los últimos 5 años. España es el tercer país de la UE donde más se respeta la igualdad de derechos. Casi la mitad de homosexuales esconde su condición en el trabajo.
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“Para acabar con la violencia machista no basta con arrimar el hombro, hay que arrimar al hombre”
Miguel Lorente, médico forense y profesor de la Universidad de Granada, ha intervenido en el Simposio de Escultura por la Igualdad y contra la violencia de género celebrado en la UAL
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Rueda de hombres contra la violencia de género.
Decenas de personas participan en la plaza de la Constitución en un acto de rechazo al machismo.
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Los hombres que sí aman a las mujeres.
Cuando Hermógenes Domingo visitaba a sus padres los fines de semana se sentaba a la mesa y ¡hop!
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Lo femenino deja de ser "débil" y "endeble" para la RAE.
La nueva edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua incluye correcciones que las asociaciones de mujeres llevan años reclamando para fomentar el lenguaje no sexista.
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La Guardia Civil libera a 159 mujeres víctimas de explotación sexual en lo que va de año.
En 2014 se realizaron hasta 890 inspecciones en locales de alterne y se identificaron a más de 6.000 mujeres en situación de riesgo.
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Los hombres dan la cara contra la violencia machista.
Una 'rueda de hombres' se celebrará el próximo martes a las 20.00 horas en la plaza de San Marcelo. el acto está abierto a la participación de toda persona con interés en dar la cara contra la violencia hacia las mujeres.
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"Sigue siendo difícil que las víctimas puedan probar la violencia machista a través de su testimonio
Diez años después de la aprobación de la ley contra la violencia de género, varios informes y estudios cuestionan algunos mecanismos de la norma.
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Los hombres dan la cara contra la violencia machista.
La Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE) ha iniciado una campaña de recogida de fotografías para que los hombres visibilicen su rechazo a la violencia machista a través de las redes sociales bajo el lema "¡Hombre! visibilízate contra la violencia machista".
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Tres generaciones contra la ley del aborto: "Esta es una victoria del feminismo que no nos van a qui
Compartimos con tres activistas el momento en que Gallardón anunció su dimisión tras la retirada de la reforma del aborto.
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Catalunya tendrá la primera ley contra la homofobia en el Estado.
La resolución, impulsada por ERC, ICV-EUiA, PSC y CUP, se aprobará el 2 de octubre con el respaldo de CDC.
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El número de víctimas de violencia machista que no denuncia, "preocupante" para la Fiscalía.
Las mujeres que se niegan a declarar contra sus maltratadores han aumentado un 36,6% desde 2007.
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Caddy Adzuba: “Se sigue utilizando el cuerpo de la mujer como arma de guerra”
"El galardón demuestra que nuestro trabajo no pasa desapercibido", celebra la congoleña.
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Tres asesinatos de mujeres en tres días.
¿Qué falla en la lucha contra la violencia de género?
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En Málaga las violaciones son “relaciones consentidas”
Una ola de asombro y estupor ha embargado a toda España, la que vive en el siglo XXI, claro, la otra está dilucidando si la tierra es plana o redonda,
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